viernes, 15 de junio de 2012

Francisco Alonso de la Raya

Texto íntegro extraído de "Los Silos: Apuntes para la historia de la Villa", publicado por Carlos Acosta García en 1988.

La calidad incuestionable del Cristo de la Misericordia, de Los Silos, y el interés que despertó su llegada llevó hasta el lugar a distintos escultores insulares o radicados en las islas, bien para admirar la obra, bien para copiar o imitar gestos y detalles. Es posible que la atracción que la imagen ejercía entre los artistas llevara a Francisco Alonso de la Raya hasta Los Silos, con cuya localidad tuvo luego relaciones o vinculaciones de tipo familiar, amén de relacionarse también con los vecinos silenses en el campo artístico.
Francisco Alonso había nacido en la Gomera [sic] y, desde muy joven vivió en Garachico, donde, después de ser alumno de Martín de Andújar, montó, en ausencia de áquel [sic], su propio taller de imaginería religiosa, como demostración de que las enseñanzas del maestro habían surtido efecto. Su origen modesto y el haber perdido a sus padre en edad juvenil "...debieron imprimir en su carácter rasgos fundamentales que nio pudo evitar plasmarlos en sus obras. Sobre todo, la falta del calor familiar en sus años de adolescente...la llegada a Garachico, a un ambiente desconocido...".
Parece lógico que Francisco Alonso tratar de fundar pronto una familia propia, a pesar del verdadero afecto con que era tratado en la de Martín de Andújar, amigo y protector del gomero recién llegado, además, como es lógico, de maestro. Lo cierto es que decidió tomar esposa.
Su primer matrimonio lo vincula al pueblo de Los Silos pues, si bien es cierto que el enlace se celebró en Garachico, su esposa, Clara de Orbalán, era natural del pueblo vecino.
"Clara de Orbalán y su hermana María, huérfanas, vivían en Los Silos, con su abuela materna, Ana de Orbalán, viuda de Andrés Martín; ambas hijas de Isabel Martín, que había fallecido cuando eran muy pequeñas. La casita terrera, con su huerta y corral, en que habitaban, estaba en la plaza de Los Silos, en la calle que iba a Las Toscas, la única propiedad de que disponían. Al casarse Clara, Francisco Alonso recibió en calidad de dote, como era costumbre entonces, la mitad de la propiedad de esta vivienda, según la escritura otorgada a su favor por Ana de Olbarán. Aparte de esto, Clara no llevó otros bienes al matrimonio, lo cual revela su pobreza".
Queda así demostrada la vinculación familiar de Francisco con el pueblo de nacimiento de su primera mujer, aunque el matrimonio vivió siempre en Garachico por razones de trabajo del cabeza de familia. Allí, en Garachico, nacieron varios hijos, que murieron pronto, así como la propia Clara, lo que llevó a Francisco a buscar consuelo en un segundo matrimonio, del que no vamos a ocuparnos porque no tiene vinculación alguna con Los Silos. La otra vinculación, la artística [sic] está plenamente demostrada en la imagen del Señor de la Humildad y Paciencia, al tiempo que podría relacionársele también con la primitiva imagen del Nazareno, hoy desaparecida. La actual, ya se sabe que es relativamente reciente.

El Señor de la Humildad y Paciencia

La abundante iconografía existente en los pueblos del orbe católico sobre la Paciencia y Humildad demostradas por Cristo en su Pasión ha llevado a las gentes a dar a las imágenes nombres diferentes, aunque se trate de una misma representación del Redentor. Los Silos no ha querido ser una excepción y, sorprendentemente, no se le llama Señor de la Piedrita, como en diversos pueblos isleños, sino Señor Preso, denominación que suele reservarse para el paso que también se conoce como Lágrimas de San Pedro o Jesús de la Sentencia. Pero, al margen de denominaciones más o menos acertadas, se admite, sin el menor asomo de duda, que Francisco Alonso es el autor de la imagen del Señor de la Humildad y Paciencia de Los Silos.
Las imágenes de Garachico e Icod, representando a la Humildad y Paciencia, las esculpió Alonso de la Raya en la primera mitad del siglo XVII (desde 1641 recibía culto la de Garachico en el convento agustino) y la de Los Silos salió de las manos de Alonso unos años después. En opinión de Martínez de la Peña, autor  del más importante trabajo que se conoce sobre este escultor, las imágenes de este Cristo en las iglesias de Garachico e Icod, no sólo son inferiores en calidad a la de Los Silos, sino que han recibido un tratamiento impropio en las distintas restauraciones que han sufrido a lo largo de los años. Digámoslo con palabras del propio autor:
"El Señor de la Humildad y Paciencia de Los Silos, mucho mejor conservado, es de mayor calidad artística y, por su detalles estilísticos, dentro de este grupo, es el que más claramente revela al discípulo de Martín de Andújar".

El retablo

Pero hay algo más. El Cristo ha sido colocado en un retablo de auténtica categoría artística. Así lo afirma el tantas veces mencionado profesor Trujillo Rodríguez. Así lo afirma el tantas veces mencionado profesor Trujillo Rodríguez, cuyas opiniones, dados sus conocimientos del tema, aceptamos plenamente. Esta es la opinión del profesor universitario desaparecido tan prematuramente:
";Sorprendetemente es, de verdad, el retablo del Señor de la Humildad y Paciencia que se halla en la iglesia parroquial de Los Silos. Sorprendentemente, decimos, por lo bien torneado del helicoide, por lo exótico de ciertos motivos decorativos como son las cartelas que lo orlan a manera de plumas, y, por la técnica de su plano tallado de tendencia a bisel. Es una clara muestra de esa influencia indiana que supone un barroco de retorno. Y no menos sorprendente es el tema tallado en el tercio inferior de sus columnas: en disposición cruciforme en torno a una especie de botón floral; arriba una granada, abajo un racimo y, lateralmente, como brazos, lo que hemos aceptado como papaya o melón ─¿o tal vez aquí "manilla de plátano"?─ El nicho, a manera e encristalada urna, es de adición reciente. No hemos podido documentar este retablo convenientemente pero, por las características en él observadas, pudiéramos situarlo en el segundo cuarto del XVIII".
Si observamos la época en que fue tallado el Cristo y la comparamos con la que nos da Trujillo Rodríguez para el retablo, está claro que debió existir en la parroquia otro anterior, hoy desaparecido o que ha sido cambiado de lugar. También hay aquí materia para la investigación.

El Nazareno

No hay documentación escrita que atestigüe, de modo fehaciente, que Francisco Alonso de la Raya talló una imagen del Nazareno para Los Silos. Cierto es que cada pueblo de la comarca quiso tener el suyo después de la moda impuesta por Los Realejos e Icod. El Escultor vio se vio obligado a atender varias peticiones en tal sentido. Tantas fueron que algunas no salieron directamente de su mano, aunque sí de su taller. Buenavista y San Juan de la Rambla, entre otros pueblos, cuentan con imágenes del Nazareno que fueron esculpidas en los talleres de Garachico. Del Nazareno de Los Silos nada sabemos. Martínez de la Peña, sin embargo, da por cierta su existencia puesto que afirma, en su obra tan comentada, que fue sustituida por la actual. Pero, ¿dónde está el anterior? ¿Llegó en realidad a esculpirse? ¿Se fue a otra iglesia, siguiendo ese trasiego imparable que, en el pasado siglo ─incluso en el presente─ llevó de un lugar a otro a las imágenes más insospechadas?

CARLOS ACOSTA GARCÍA, Los Silos: Apuntes para la historia de la Villa (1988).

1 comentario:

PEPE LASALA dijo...

Ya sé que siempre os digo lo mismo, pero me reitero, gracias por todo lo que estoy aprendiendo de vuestra Semana Santa. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea.
http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/