miércoles, 3 de abril de 2013

La Procesión Magna luce en la calle tras los inconvenientes de la salida

Había expectación por saber si el Cristo de la Misericordia podría procesionar a hombros en la tarde del Viernes Santo por las calles del casco silense. Al final, la falta de cargadores no lo hizo posible, pero el camino es bueno, y todo hace pensar que el próximo año ese deseo puede verse hecho en realidad.

Por lo demás, la Procesión Magna comenzó con dos contratiempos: el Señor de la Humildad y Paciencia estuvo a punto de no salir por un problema en su carro procesional, y la cruz del Cristo del Calvario sufrió un pequeño percance al tropezar en la pequeña puerta de la Sala del Santísimo. Por si eso fuera poco, la falta de coordinación propició que se tuviera que ordenar la procesión a lo largo de la calle El Olivo, pues las imágenes que iban en carro no "esperaron" frente al templo parroquial por las portadas a hombro, que salieron después para facilitar la maniobra de los cargadores.

A pesar de todos estos inconvenientes, el transcurso de la Procesión Magna mejoró notablemente respecto a años pasados, con menos paradas y más relevos para portar las imágenes. Además, el cortejo estuvo en la calle poco más de una hora, regresando a la Iglesia de Nuestra Señora de la Luz cuando todavía el reloj del campanario no había dado las 20:00 h. Aún sin el horario de verano, el cielo ya se había oscurecido cuando la procesión llegaba a la Plaza de La Luz desde la calle Benítez de Lugo, dejando una de las estampas más impresionantes de toda la Semana Santa, con una larga hilera de pasos que conformaban la Pasión de Cristo. Previendo esto, el paso de El Nazareno procesionó con los fanales iluminados de la Sagrada Familia; así como el Cristo de la Misericordia, que volvió a salir con iluminación después de la procesión en las Fiestas de La Luz.

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