Después de asomar por el pórtico de la Luz el paso de San Juan Evangelista, se volvía a errar en el mismo detalle: el Señor de la Humildad y Paciencia deltante del de la Sentencia, cuando es al revés. Pero esta vez el fallo fue por falta de entendimiento de los que conducían los carros. No obstante, se pudo solucionar antes de que saliera del "Señor de Las Canteras" y la procesión discurrió por el recorrido de costumbre con una gran solemnidad y fervor, clausurada por la Virgen de los Dolores, expléndida con su adornos florales. Se trata sin duda, a nuestro parecer, de unas de las mejores procesiones que podemos ver en nuestro pueblo, y no sólo en Semana Santa. La procesión salía en torno a las 18:30 h., después de la Santa Misa, y volvía a entrar aproximadamente a las 7 y cuarto. Sería conveniente potenciar más este acto, pues merece la pena ser contemplada en todo su esplendor y con la solemnidad que requiere un Jueves Santo.
El detalle: la salida de los cuatro pasos, mecidos por su portadores.