A mediados del mes de enero, tiene lugar la fiesta en la que se venera a este santo, que bendice el ganado de la región. Siendo Los Silos, y la Isla Baja en general, lugares donde las actividades dedicadas a la agricultura y ganadería eran la principal fuente económica, la celebración en honor a San Antonio Abad se convirtió a partir del año 1748, fecha en la que la imagen llega por primera vez a la localidad, en una manifestación popular cuyo fin perseguía la bendición del ganado de la zona. La imagen estuvo en
la Villa hasta bien entrado el año 1862, año a partir del que se desconoce su paradero, por lo que se decide encargar al pintor y escultor D. Juan de Abreu una nueva imagen. La veneración que la población sentía hacia este santo, unida a la necesidad de procurar el bienestar del ganado, hizo que la festividad tomara importancia y que perdurase aún en nuestros días.
En la década de 1970-1980 la festividad comenzó a experimentar una leve decadencia, debido a la dedicación de la población a otras actividades ajenas a la ganadería, acentuándose aun más en la década de 1980-1990 por diversos motivos: escasez de personas que integrasen el comité organizador, falta de subvenciones, disminución del número de cabezas de ganado. Sin embargo, y pese a esto, entre los años 1989 y 1992 la feria experimentó un cierto auge gracias a la mejora de la organización y al trabajo de diversas personas que le imprimieron a la celebración el verdadero carácter y la importancia que tenía. Se comenzaron a incluir nuevos actos como las corridas de cintas a caballo, la realización de un baile de magos, concursos escolares de dibujo, redacciones y coplas a San Antonio, incorporación de diferentes animales como llamas, ponys, monos y un elefante; pecha de gallos finos, carrera de caballos, exhibición y comentario de las diferentes razas de perro existentes en la isla, certamen de arrastre de toros y vacas del país y la suelta de palomas como preámbulo a la bendición del ganado.
Tras estos años de prosperidad, retornan los tiempos críticos para las fiestas, entre 1993 y 1995, en los que el descenso del número de cabezas de ganado fue la principal causa de esta crisis. Sin embargo, resurge en los años posteriores, entre 1996 y 1999, en los que se incorporó la I Feria de Artesanía y la I Muestra-concurso ornitológica, coincidiendo además con la traída de animales de otros municipios de la isla. Después de la solemne misa y posterior procesión, se dispone al santo en los alrededores del convento, se procede a la suelta de palomas y a la bendición del ganado, para lo que se realiza un desfile de todas las cabezas de ganado por delante del santo.
El programa de actos consta de diversas ferias, siendo las más importantes la de artesanía, que se realiza en la Plaza de La Luz, en la que artesanos procedentes de toda la isla, muestran sus trabajos y habilidades manuales; la de ganado, que tiene lugar en el solar anexo al Ex-Convento de San Sebastián, donde los ganaderos exhiben sus ganados, obteniendo una serie de premios según la categoría exigida. Otra de las actividades con mayor relevancia es la Muestra-Concurso de Ornitología. En ella se exponen distintas modalidades de pájaros: finos-canarios y exóticos, teniendo lugar usualmente en el Ex-Convento de San Sebastián. Otra muestra de importancia es la de deportes autóctonos y juegos tradicionales, con las modalidades de lucha canaria, juego del palo, carros de madera, levantamiento del arado, el calabazo, arrastre, etc.
la Villa hasta bien entrado el año 1862, año a partir del que se desconoce su paradero, por lo que se decide encargar al pintor y escultor D. Juan de Abreu una nueva imagen. La veneración que la población sentía hacia este santo, unida a la necesidad de procurar el bienestar del ganado, hizo que la festividad tomara importancia y que perdurase aún en nuestros días.En la década de 1970-1980 la festividad comenzó a experimentar una leve decadencia, debido a la dedicación de la población a otras actividades ajenas a la ganadería, acentuándose aun más en la década de 1980-1990 por diversos motivos: escasez de personas que integrasen el comité organizador, falta de subvenciones, disminución del número de cabezas de ganado. Sin embargo, y pese a esto, entre los años 1989 y 1992 la feria experimentó un cierto auge gracias a la mejora de la organización y al trabajo de diversas personas que le imprimieron a la celebración el verdadero carácter y la importancia que tenía. Se comenzaron a incluir nuevos actos como las corridas de cintas a caballo, la realización de un baile de magos, concursos escolares de dibujo, redacciones y coplas a San Antonio, incorporación de diferentes animales como llamas, ponys, monos y un elefante; pecha de gallos finos, carrera de caballos, exhibición y comentario de las diferentes razas de perro existentes en la isla, certamen de arrastre de toros y vacas del país y la suelta de palomas como preámbulo a la bendición del ganado.
Tras estos años de prosperidad, retornan los tiempos críticos para las fiestas, entre 1993 y 1995, en los que el descenso del número de cabezas de ganado fue la principal causa de esta crisis. Sin embargo, resurge en los años posteriores, entre 1996 y 1999, en los que se incorporó la I Feria de Artesanía y la I Muestra-concurso ornitológica, coincidiendo además con la traída de animales de otros municipios de la isla. Después de la solemne misa y posterior procesión, se dispone al santo en los alrededores del convento, se procede a la suelta de palomas y a la bendición del ganado, para lo que se realiza un desfile de todas las cabezas de ganado por delante del santo.
El programa de actos consta de diversas ferias, siendo las más importantes la de artesanía, que se realiza en la Plaza de La Luz, en la que artesanos procedentes de toda la isla, muestran sus trabajos y habilidades manuales; la de ganado, que tiene lugar en el solar anexo al Ex-Convento de San Sebastián, donde los ganaderos exhiben sus ganados, obteniendo una serie de premios según la categoría exigida. Otra de las actividades con mayor relevancia es la Muestra-Concurso de Ornitología. En ella se exponen distintas modalidades de pájaros: finos-canarios y exóticos, teniendo lugar usualmente en el Ex-Convento de San Sebastián. Otra muestra de importancia es la de deportes autóctonos y juegos tradicionales, con las modalidades de lucha canaria, juego del palo, carros de madera, levantamiento del arado, el calabazo, arrastre, etc.
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