sábado, 14 de febrero de 2009

Los Silos: geografía e historia (1ª parte)

La actual Villa de Los Silos fue fundada en territorios del prehispánico reino de Daute, ubicado en el ángulo noroeste de la isla de Tenerife. El término municipal, que limita al oeste con Buenavista, al este con Garachico y El Tanque, y al sur con Santiago del Teide, se extiende desde el puerto de Erjos, a 1200 m. de altitud, hasta el Océano Atlántico, en una superficie total de 24,23 Km2.

Tras la Conquista, el primer poblamiento estuvo protagonizado por castellanos y portugueses, como demuestra la profusión de portuguesismos presentes en el área de la comarca. Otros aportes de población estuvieron representados por catalanes, extremeños y genoveses, a los que se unieron pobladores del resto de las islas: herreños, gomeros y grancanarios.Aunque no exista un acta fundacional, el origen de Los Silos está íntimamente ligado al portugués Gonzalo Yanes (Gonzalianes de Daute), poseedor de tierras en el lugar desde finales del siglo XV, si bien el nombre de Los Silos aparece por primera vez en un albalá de 1509. El origen de esta nomenclatura hace referencia a los tres depósitos para cereales construidos por Gonzalianes, que regentaba también el antiguo trapiche de Daute, tomado a censo por éste del Adelantado Alonso Fernández de Lugo.

La heterogeneidad de su orografía y el componente altitudinal determinan una climatología y una vegetación de atractivos contrastes. La zona superior, que se encuentra bajo la influencia del alisio, presenta bajas temperaturas y cobija una importante reserva de laurisilva y fayal-brezal. La zona inferior, con inviernos suaves, está ocupada prácticamente por los cultivos.La actividad fundamental del municipio ha sido siempre la agricultura. Tras la Conquista, contó con excedentes de cereales destinados a la exportación, aunque existieron además grandes extensiones de terreno dedicadas al cultivo y explotación de la caña de azúcar, como pone de manifiesto la presencia de varios ingenios. Ambos cultivos coexistieron en los siglos XVI y XVII, junto a la producción vitícola.

Es importante resaltar que la zona de Daute fue el área con mayor producción sedera de Canarias. Se tiene conocimiento de la elaboración de seda y cintería llevada a cabo por las monjas del Convento de San Sebastián, donde se llegaron a contabilizar hasta cinco telares a finales del XVIII.
En el s.XIX adquirió cierto protagonismo el cultivo de la cochinilla, siendo abandonado con rapidez. A finales del siglo se inicia una reconversión agraria concretada en la expansión del cultivo del plátano, que ha perdurado hasta nuestros días.Los años posteriores a la guerra civil estuvieron marcados por la penuria económica. La población, que se había duplicado entre 1920 y 1940, pasando de 2003 a 4172 habitantes, tan sólo se incrementó en 600 en las dos décadas siguientes (1940-1960). El sector primario continuó siendo el pilar de la economía de la Villa, capitaneado por el cultivo de platanera.

En los años 70 se apostó por el sector terciario, al amparo del enclave turístico de Sibora, donde se encuentran las piscinas municipales y en el que han proliferado edificios de apartamentos y otras edificaciones. No obstante, el cultivo del plátano, la vid, las hortalizas y los frutales de secano, siguen constituyendo en la actualidad la base económica del municipio.El centro histórico de la Villa se estructura a partir de la Plaza de La Luz, donde se levanta un quiosco de comienzos del siglo XX. Frente a la plaza se encuentran el Ayuntamiento, el restaurado Ex - Convento de San Sebastián y la Iglesia de Ntra. Señora de La Luz.

En el borde de la carretera Icod - Buenavista se sitúa el Barrio de San Bernardo, que comprende dos núcleos: el oriental correspondiente a Las Canteras y el occidental de La Ruda, que se asienta en la base de La Montaña de Taco. Este barrio, que ha experimentado una rápida expansión en los últimos años, está integrado en los municipios de Los Silos y Buenavista.Originariamente surgido fuera de la zona urbana del casco, pero confundiéndose actualmente con el núcleo central del municipio, nos encontramos con el Barrio de San José o Las Manzanillas que, por su proximidad a la zona costera, es paso obligado para llegar hasta los enclaves turísticos. Cercanos a éste se sitúan el Barrio de Aregume y el Barrio de Fátima. En la costa de Los Silos está el paraje natural del Puertito, donde se ubican las piscinas municipales y en cuyas inmediaciones se localiza el Charco de La Araña y la Playa de Agua Dulce.

A medio camino entre Los Silos y Garachico se encuentra el Barrio de La Caleta de Interián, que depende administrativamente de ambos municipios. Se trata de un barrio pesquero en cuyas costas hay variedad de especies marinas, lo que ha dado lugar a una preciada gastronomía.

En la zona intermedia del municipio se sitúa el Barrio de La Tierra del Trigo que, como su topónimo nos indica, fue área dedicada al cereal, aunque hoy este cultivo sea meramente testimonial. Actualmente, con el establecimiento de la denominación de origen Ycoden - Daute - Isora, el cultivo vitícola esta suponiendo un importante aporte económico para la zona, siendo muy apreciados los caldos que aquí se elaboran. En sus inmediaciones se encuentra el Caserío de La Juncia.

Finalmente, por encima de los 1000 metros de altitud, accedemos al Barrio de Erjos, enclave rural y núcleo más meridional del municipio. Comparten su administración Los Silos y El Tanque. En su territorio se encuentra el paraje de Los Dornajos, con las llamadas Charcas de Erjos.

Extraído de http://www.lossilos.es/municipio/historia.htm.

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